Los cuandos 

Cuando escribo te hablo a vos. Y creo en muchas cosas, pero creo con mucha fuerza, que cuando te escribo, cuando te pienso, cuando te sueño; todos esos “cuandos”, a vos te llegan. Y se que seguro estás allá, lejos mío, sintiéndome fuerte, sin poder entender por qué me sentís tan cerca. Entonces yo, que estoy acá, lejos tuyo, sintiéndote fuerte, te explico la razón. Los “cuandos” llegan. 

No sos.

No sos tu edad, no sos tu nombre, no sos tu peso ni sos tu color de piel. No sos likes, no sos un perfil, ni tu foto seria del documento. No sos números.
Sos los libros que leíste , las risas que compartiste, sos las lágrimas que no pudieron ser y las que fueron. Sos esa voz ronca de la mañana, esas selfies eliminadas, sos dibujos tachados y dibujos regalados.
Sos los lugares a los que fuiste y las personas con las que conectas. Sos esas películas que viste en soledad, y las canciones que no podes parar de escuchar. Sos perfumes, sos abrazos y sos sueños. Sos todo en lo que crees, menos lo que crees ser. Sos mucho más. Sos universo.